TODO POR LA PASTA
Comenzaban Faemino y Cansado su mítico programa "El orgullo del Tercer Mundo" con una declaración clara de principios: ¡Todo esto lo hacemos por la pasta!
Ellos cobraban y los demás nos reíamos (o no) con su humor absurdo.
Sin embargo, no todo el mundo es tan claro en sus intenciones y hace su trabajo sólo por el vil metal, cosa loable, pero se escudan en que ellos se dedican a la cosa pública por vocación, para servir al prójimo, por el bienestar de la comunidad, y en última instancia del Estado. Me refiero, como no, a los políticos y las políticas que se reparten por el territorio denominado España.
Está claro que no toda la clase política es igual. Con esto pasa como con el fútbol: existen categorías. No es lo mismo ese alcalde de Villacabras de Enmedio, con apenas 24 habitantes que ese ministro-diputado con varios inmuebles a su nombre en la capital del Reino y que cobra las dietas del Congreso en concepto de alojamiento (¡y no quiero mirar a nadie, señor Cristobal Montoro!).
Pues eso, no es lo mismo esos chavales que juegan al fútbol en campos de tierra en 4ª regional, por el placer de pegar patadas a un balón y disfrutar un rato, que aquellos mercenarios que juegan en las más importantes ligas y campeonatos continentales, y que también juegan solo por la pasta, y me parece genial, pero cuando leo en la prensa deportiva que un chaval de Vladivostok soñaba desde niño con jugar en el Osasuna...Supongo que habrá peñas del Osasuna en Vladivostok o, simplemente, es todo por la pasta.
Los políticos de Primera División, o mejor dicho de la Liga BBVA-SANTANDER también se mueven por la pasta, pero no lo reconocen. Y eso es lo que más fastidia, porque un político honrado ya no es solo el que no meta la mano en el cajón, sino que debería ser aquél que dijera sin tapujos que sólo está ahí por el dinero. Si luego le votamos, no podremos acusarlo por eso, porque nos lo dijo a la cara.
No es de recibo que el partido en el gobierno, el Partido Popular, nos insulte y nos tome por idiotas aceptando que no está cualificado para realizar el trabajo para el que se le contrató a finales de 2011, y se quedan tan panchos. Si no vales para un trabajo dimite o delégalo en otro, pero no pretendas seguir cobrando por algo que sabes que no vas a hacer. Es cómo si ese chaval de Vladivostok, osasunista hasta la médula, dijera que él no sirve para el fútbol pero que la nómina se la vayan ingresando puntualmente, aunque no sepa ni atarse las botas.
Para terminar, un día me gustaría ver a los lideres de los grandes partidos, a Rajoy y Rubalcaba, haciendo una declaración conjunta, diciendo sin tapujos que ellos todo lo que hacen es por la pasta. Aunque no creo que muchos nos riéramos porque, a pesar de lo absurdo y absurdos, ellos no son ni Faemino ni Cansado, y mucho menos, Arroyito y Pozuelon.


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